Presentación

Durante muchos años ciertos jerarcas de esa pretendida ciencia que llaman Flamencología han infravalorado el Cante por Fandangos. Los protagonistas, es decir, los cantaores, no debían de pensar lo mismo porque casi todos ellos lo han ejecutado. Por algo será.

En este humilde cuadernillo (los anglosajones le llaman blog) me limitaré a ofrecer, a quien llegue hasta él, grabaciones de épocas y artistas diversos.

El MUSEO DEL FANDANGO

EL MUSEO DEL FANDANGO

A partir del 29 de septiembre de 2014, este cuaderno no publicará nuevas entradas, pero seguirá admitiendo sus visitas y sus comentarios. Por nuestra parte sólo añadiremos, cuando proceda, algo que contribuya a corregir o completar datos de alguno de los 250 artistas que aquí aparecen.

viernes, 13 de enero de 2012

Antonio Mairena

Envío para Pedro Madroñal.

Grabación de 1943 con la guitarra de Esteban de Sanlúcar. Más tarde, Mairena confesó que él no era "fandanguero" y que grabaciones como ésta le fueron impuestas por la casa de discos. Aún así, mi opinión es que lo hizo muy bien, vamos, que no tenía por qué arrepentirse.


(Antonio Cruz García nació en Mairena del Alcor -Sevilla- el día 7 de septiembre de 1909. Murió en Sevilla el 5 de septiembre de 1983)

1 comentario:

  1. Buenos días, maestro:
    Desde luego que Mairena no tendría que arrepentirse, aunque más bien su actitud responde a la intención de posicionarse ante una estética y, más aún ante una ética, enfrentada a su propia concepción artística.
    La grabación creo que data de 1941 y no del 43 con la guitarra de Esteban de Sanlucar como bien indicas. El primer fandango del estilo de El Almendro y el segundo de El Curilla de Alcalá. Ambos están construidos a las maneras de la época(Pepe Pinto, Carbonerillo...) donde prima la melodía a la fuerza.
    El resultado como dices es muy digno aunque los cantes de estas características tenían en la época extraordinarios interpretes...
    Gracias por el enlace, Andrés y espero que perdones la osadia de comentar bajo mi criterio este cuaderno.Un saludo
    Pedro Madroñal

    ResponderEliminar